Pautas para subir mi nivel de pádel

Es muy habitual ver cómo la gente se engancha al pádel porque es algo divertido, social y además haces deporte, pero es extraño ver que alguien se pare a pensar si ha mejorado en el último año y qué ha hecho para ello.

Y es que tengamos el nivel que tengamos el deporte debe tener ese punto de motivación, superación, crecimiento en nuestro juego y que vayamos subiendo el nivel. Como cualquier reto, requiere que nos marquemos unos objetivos para que a la larga podamos medirnos, y unas pautas para conseguirlos.

Los objetivos deben ser tangibles y medibles, no pueden ser del tipo: “ser el número 1 del ranking”, porque es algo que no va a depender de nosotros mismos. Más bien deben ser: “ mejorar mi posición de ranking”  o “ aprender a sacar la bola por 3 metros” por ejemplo.

Y para conseguir dichos objetivos debemos marcarnos algunas pautas con respecto a:

  • Entrenamiento con profesor en pista:

Los consejos técnicos de un entrenador son muy importantes para mejorar mi nivel de pádel,  y una vez adquirida dicha técnica que nos enseñe a jugar de diferentes formas para luego saber aplicar la estrategia correcta en un partido: saber jugar lento, rápido, todo por abajo sin globos…

  • Entrenamiento físico:

Es mucho más importante de lo que parece en un principio y fundamental para poder subir el nivel de juego. Potencia, fuerza, explosividad, velocidad de reacción, resistencia, flexibilidad y muy importante la parte abdominal, una vez alcanzada una técnica suponen un punto diferencial en nuestro juego.

  • Hábitos saludables:

La alimentación, el descanso y el tipo de vida que vida influye directamente para dar nuestro mayor rendimiento a la hora de hacer deporte. Cuanto más nos cuidemos mejores resultados obtendremos y más rápidamente.

  • Rutinas antes, durante y después del ejercicio:

Estas rutinas no salen espontáneamente sino que hay que dedicarles un tiempo, pensarlas y marcarlas para que poco a poco vayamos incorporándolas a la práctica.

Independientemente del nivel de juego, se pueden hacer una serie de rutinas previas al ejercicio que harán que siempre entremos de una forma correcta para evitar lesiones y para sacar lo mejor de nosotras, como pueden ser estiramientos, calentamiento, práctica imaginada (para niveles más avanzados)…

Durante el partido seguramente haya mil razones que nos desestabilizan a nivel emocional. Poco a poco debemos aprender a identificarlas, para neutralizarlas y a través de rutinas que establezcamos, volver a nuestra concentración y estabilidad.

Y tan importante o más es cuando terminamos, hacer un balance y lectura de la práctica y acabar con las cosas que puedo mejorar y entrenar, y sobretodo con las que he hecho bien para volver a hacerlas y cada vez mejor. Y no nos podemos olvidar de los estiramientos

Por último, deciros que es importante que todo esto lo tengamos por escrito para poder valorar en Diciembre qué cosas hemos conseguido y las que se nos han resistido un poco más y hay que volver a anotar para el año siguiente.

¿Te animas a hacer la agenda?